miércoles, 31 de octubre de 2012

‘La Parada’ se mudó al Concejo Municipal de Lima


‘La Parada’ se mudó al Concejo Municipal de Lima

El clima de violencia vivido hace unos días en La Parada parece que se mudó ayer a la sesión del Concejo Municipal de Lima. En medio del debate que tenía como punto central el operativo policial realizado en el exmercado mayorista, regidores del PPC protagonizaron un escandaloso espectáculo: No solo gritaron, patalearon e insultaron, sino que golpearon sus escaños en protesta contra la mesa directiva edil por supuestamente recortarles el tiempo de intervención. Un poco más y le lanzan piedras y palos.

Minutos antes de que se iniciara este vergonzoso espectáculo, la alcaldesa de Lima tuvo que abandonar la sede municipal, pues había sido citada por la Comisión de Defensa del Congreso por el mismo tema. Esta situación ocasionó la molestia de los pepecistas, especialmente de los regidores castañedistas Alberto Valenzuela, Jorge Villena y el hijo del exalcalde limeño, Luis Castañeda Pardo.

Sin embargo, la bomba estalló cuando Villena se ofuscó porque -a su criterio- la mesa de la sesión, a cargo del teniente alcalde Eduardo Zegarra, no le había dado el tiempo justo para terminar su exposición respecto a las acciones vandálicas de La Parada. “Ha terminado su tiempo, señor Villena. Tiene la palabra el señor Ramírez”, comunicó el regidor de Fuerza Social (FS).

INSULTOS AL POR MAYOR

Apenas terminó Zegarra, los ánimos de Villena hicieron ebullición y prácticamente se olvidó del respeto a la mesa directiva.

“Esa es la democracia, esa es la democracia... Por proteger a una serie de incapaces que se han prendido en la falda de la alcaldesa, es por eso que estamos al borde de la revocatoria y ustedes están contentos con eso”, espetó Villena.

Casi de inmediato, su colega Edgardo del Pomar, que estaba a su costado derecho, no pudo evitar lo que consideró una burla al derecho a expresarse y en un gesto que solo un orangután podría imitar, golpeó fuertemente la mesa donde se encontraba, mientras alzaba desesperadamente los brazos para llamar la atención.

“Señor teniente alcalde, no se puede permitir majaderías, no se puede aceptar ese tipo de cosas, no se puede golpear la mesa...”, advirtió uno de los regidores de FS. La respuesta de Zegarra no se hizo esperar: “Se suspende la sesión hasta que se tranquilicen. Gracias.”, concluyó.

El ambiente estaba totalmente caldeado, un completo desmadre. Los gritos e insultos entrecruzados, mayoritariamente del PPC (incluidos los castañedistas) hacia los regidores de FS, terminaron por contaminar lo que debió ser desde el inicio un debate alturado para reflexionar o buscar soluciones ante lo acontecido. Querían sangre.

‘CALIENTE’ Y CON ‘YAPA’

El regidor e hijo de Castañeda Lossio no quiso quedarse fuera de la ‘batalla campal y edil’ y acusó a la alcaldesa de tener “las manos manchadas de sangre”, es decir, la responsabilizó por la muerte de los delincuentes que intentaron en primer término atacar a nuestras fuerzas del orden durante el operativo de La Parada.

El regidor pepecista, Pomar Vizcarra, trató de sacar provecho de la frase de Castañeda Pardo e hizo erupción en medio de la sala. “Eso es lo que quieren, sangre para saber qué deben hacer…”, gritó a pecho caliente.

No obstante, cuando parecía que este lamentable espectáculo ya no podía alcanzar niveles más degradantes, un casi poseído regidor Pablo Secada (PPC) empezó a levantar progresivamente la voz desde su mesa y de un salto fue a darse de boca a boca con los representantes de Fuerza Social. “No saben nada, no saben nada, ¡puta mare!”, dijo con el rostro embravecido, retirándose del lugar. El también pepecista, Alberto Valenzuela, tuvo que acompañarlo a que tome aire fuera del pleno.

Marisa Glave (FS) estaba totalmente sorprendida, al igual que el teniente alcalde Eduardo Zegarra. El clima de violencia de La Parada había llegado al Concejo Metropolitano. Quizá para la próxima sesión tengan que convocar a la fuerza de choque de la policía para mantener el orden.

EL DATO
En su cuenta de twitter, el regidor PPC, Pablo Secada, ofreció disculpas por el bochornoso papel que protagonizó en la sesión del Concejo Municipal. Incluso señaló no estar a favor de la revocatoria.

ALBERTO BOTTON